Por qué Hospice of Yuma

El Condado de Yuma ha crecido. Tenemos una población de aproximadamente 200,000 personas distribuidas en Yuma, Wellton, Tacna, Roll, Somerton, Gadsden, Lake Martinez y San Luis, AZ, y seguimos creciendo. Esto significa que Hospice of Yuma ya no es el único hospicio en la ciudad. Somos, sin embargo, el primero y el único hospicio sin fines de lucro y hemos servido a la comunidad orgullosamente desde 1981. Creemos en nuestra misión de cuidar a las personas en fase terminal de nuestra área sin importar su capacidad para pagar. Usted y sus seres queridos no encontrarán otra organización que de corazón sienta cumplir con su responsabilidad de la manera en que nosotros lo hacemos. Nosotros proporcionamos cuidado de calidad desde el primer día. La última fase de la vida es lo suficientemente difícil para una familia, es nuestro trabajo asegurarnos de que seamos una ayuda profesional y cuidadosa para proveer este servicio tan necesario.

Esto es lo que una de nuestras enfermeras tiene que decir acerca de su trabajo con nosotros, especialmente subraya nuestra misión con especial claridad.

“Ustedes saben el dicho: Si amas lo que haces, no trabajarás ni un solo día de tu vida. Bueno, me he dado cuenta de que no es completamente cierto. He sido una Enfermera Registrada Administradora de Casos en Hospice of Yuma por los últimos siete años. Hay días en los que trabajo arduamente, pero puedo decir honestamente que realmente amo lo que hago. Este llamado me ha cambiado como persona y como enfermera. Soy invitada a los hogares de extraños con los cuales me vuelvo amiga rápidamente. Siento que tengo un propósito, ya sea ayudando a alguien con dolor severo a sentir alivio, o reconfortando a una familia temerosa que pasa por momentos de aflicción. El miedo que tenía cuando empecé a trabajar en Hospice of Yuma fue si podría estar alrededor de tanta tristeza todos los días porque los comerciales o las tarjetas Hallmark me hacen llorar. Me di cuenta de que dentro de la tristeza también hay felicidad. Pasaba momentos riendo con mis pacientes y escuchando historias y lecciones de su vida. Recibia un regalo de ellos cada día porque ahora entiendo la importancia de la amistad, la comunidad y la familia. He entendido que, al final, eso es lo que más importa y todos dejamos un legado de memorias. Algunas son buenos, otras malas, pero todas ellas tienen un propósito y un significado. Mis pacientes y familias me agradecen cuando me retiro de sus hogares y al final me encuentro yo también agradeciéndoles. Esto es porque realmente estoy agradecida por lo que las familias hacen por sus seres amados y por las risas y hasta las lágrimas que mis pacientes y sus familias comparten conmigo.” – Amy Turner, Enfermera Registrada